Las escuelas chárter y el futuro del país


Jared Rodriguez | truthout

El mensaje del Gobernador anunciando la privatización de escuelas mediante el modelo chárter y los vales educativos a pocos tomó por sorpresa. Lo veníamos esperando, ya que durante años tanto administraciones populares y pnp’s llevan bailando al son de una política pública federal en educación, que otorga miles de millones de dólares a cambio de implementar un modelo que promueve el fracaso escolar para justificar la privatización y la transferencia del presupuesto a manos de empresas educativas.

Así fue que, durante más de diez años, 67 compañías proveedoras de Servicios Educativos Suplementarios, sin rendirle cuentas a nadie, se agenciaron más de 1.4 mil millones en unas tutorías fraudulentas que solo ayudaron a engrosar las arcas de estos mercaderes de la educación y para efectos prácticos aquí no ha pasado nada. Reina la impunidad y el silencio. Estas empresas promotoras del fraude y del fracaso escolar como elemento indispensable para justificar su presencia en las escuelas públicas, ahora están salivando con el anuncio del Gobernador, ya que comienzan a ver la posibilidad del reparto total del presupuesto a sus manos.

Al país hay que hablarle con la verdad, cosa que el Gobernador no sabe hacer. Las escuelas chárter solo persiguen el lucro y múltiples estudios han demostrado que no tienen un impacto significativo en el aprovechamiento académico de los estudiantes. Según un estudio del National Education Policy  Center a 27 estados con escuelas chárter en el 2013, salió a relucir que en el agregado, las escuelas chárter no tuvieron mayor impacto en el desempeño académico de los estudiantes utilizando la prueba como referencia. Otro estudio de la universidad de Stanford demostró que  solo el 17% de las escuelas chárter mostraron alguna mejoría distinta de las escuelas públicas en los EEUU, el 36% mostró resultados peores que las escuelas públicas tradicionales y el 46% no reflejó ningún cambio significativo en materia de aprovechamiento. Sumado a esto, también son harto conocidos los casos de discriminación racial en estas escuelas, exclusión de la población de educación especial y el enriquecimiento por parte de las entidades “sin fines de lucro” que terminan contratando a funcionarios con sueldos de jeques a costa del dinero de los estudiantes y destruir las garantías laborales de las maestras.

Uno de los principales problemas de este modelo corporativo y altamente corrupto es que destruye la profesión del magisterio y el proceso pedagógico, convirtiéndolo en un trabajo técnico y desechable. Esto no puede pasar por alto. Esta reforma pretende imponer un sistema de instrucción donde se elimina el pensamiento crítico y todo proceso al interior de la escuela se estandariza. Los maestros pasan de enseñar para la vida a enseñar para la prueba, con las consecuencias que emocional y psicológicamente tienen para el estudiante. Utilizar el argumento que la reforma educativa coloca al estudiante primero cuando deja a su principal recurso atrás es cuando menos un acto de hipocresía, que esconde las perversas intenciones de los privatizadores cuya máxima exponente es la “Wiki” Secretaria, Julia Keleher. En Puerto Rico, son innumerables los ejemplos de estudiantes sin sus maestras nombradas a tiempo, sin los recursos didácticos necesarios, sin oferta académica enriquecedora, con cierres de escuelas injustos, que desmienten a la Secretaria de Educación. Este reclamo ha sido durante años la principal bandera de la Federación de Maestros, argumento que ha caído en oídos sordos a los que hoy, como magos y trapecistas nos quieren decir que tienen la varita mágica para arreglar el problema que ellos mismos crearon.

Para que un estudiante logre mejorar su desempeño académico hay que atender todos los componentes que forman parte de la comunidad escolar, desde la realidad socioeconómica que tiene el estudiante en el hogar, si sus padres participan del proceso educativo, hasta si su principal recurso tiene las competencias y la motivación necesaria para ejercer adecuadamente su función. La educación es un proceso integral e integrales son sus necesidades. Desde ir comido y aseado a la escuela, a que sus padres le revisen las libretas cuando llega de la misma. La educación envuelve una relación social y en la medida en que se afecta uno de sus componentes, afectas a los demás.   ¿Cómo pretendemos colocar al estudiante primero, si su principal recurso que es la maestra, recibe una paga miserable, no tiene retiro, no tiene estabilidad de empleo, tiene una carga excesiva de trabajo y se le limita grandemente su quehacer pedagógico con un currículo que no es pertinente al estudiante? ¿Quién querrá ser maestra en un país donde las condiciones de trabajo y empleo son tan deplorables? Las maestras en PR necesitan mucho más que una promesa hueca de $125 a cambio de 7 mil plazas menos y 300 escuelas cerradas. Los argumentos del gobierno en cuanto a cuáles son los objetivos detrás de la Reforma no guardan correspondencia con la realidad. Son una vil mentira, igual que los argumentos que utilizaron para justificar la aprobación de la ya desastrosa Reforma Laboral.

Gracias a los burócratas de ambos partidos, y a la campaña sistemática  de descrédito a la labor docente de parte de los mercaderes de la educación, es cada vez menos el interés de estudiantes universitarios en escoger el campo de la pedagogía como profesión. Como muestra de esto, de 2005 a 2014 solo en  la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras, el número de estudiantes que ingresaban a la facultad de pedagogía bajó en un 58%, perdiendo más de la mitad de su matrícula, mientras otras facultades registraban una disminución significativamente menor y en el caso de la facultad de Ciencias Naturales, hubo un aumento del 25% de estudiantes en el mismo periodo. Esto provoca alarma si tomamos en cuenta la ola de renuncias y jubilaciones que se está dando en el Departamento de Educación producto de la crisis económica y los factores agobiantes dentro de la agencia.

La política pública del Departamento de Educación en los últimos años ha sido un desastre que ha ido expulsando a sus mejores recursos del salón de clases. Los políticos y mercaderes que nunca han pisado un salón de clases están sacando al personal más capacitado y con mayor experiencia que curiosamente es recibido con los brazos abiertos en escuelas de los EEUU. El aumento en la carga administrativa, la implementación de los desastrosos y antipedagógicos mapas curriculares, la evaluación punitiva, el constante bombardeo mediático contra el magisterio, la falta de un salario y condiciones de trabajo dignas, son los ingredientes necesarios para acabar con la docencia y transformar un proceso delicado en una línea de servicarro. Si queremos que los mejores recursos lleguen y se mantengan en la escuela para que nuestros estudiantes tengan una educación de calidad, tenemos que invertir la ecuación que Rosselló, una persona que nunca estudió ni conoce la escuela pública, pretende imponer.

El impulso de esta reforma educativa, de aprobarse, acabará por clavar el último clavo en el ataúd de la escuela pública y sus componentes. En las escuelas Chárter no hay derechos, no hay estabilidad de empleo, no hay salarios dignos y el factor de la ganancia de estas entidades va por encima de cualquier consideración, incluyendo los estudiantes. Todos los trabajadores nos debemos oponer tenazmente a este robo disfrazado con falsas promesas y mostrar que somos las comunidades escolares las que tenemos la respuesta a los aspectos que verdaderamente necesita la escuela para ser una de excelencia y calidad. Pero lamentablemente, por  la experiencia sabemos que esto no se resolverá en un diálogo franco entre el gobierno de Rosselló y las comunidades escolares, ya que la agenda es clara y no hay buena fe. Esto se resolverá en la calle construyendo un movimiento social de grandes proporciones que le abra los oídos a los políticos corruptos de siempre y a los que están detrás de enriquecerse utilizando a nuestras hijas e hijos como excusa.  Se roban el país utilizando la deuda odiosa como excusa. Nos roban todo activo que se le pueda sacar ganancia en la Autoridad de Energía Eléctrica, mientras nos dejan la deuda y lo que le cuesta al pueblo, nos roban el dinero de las escuelas, nos siguen quitando derechos a los  trabajadores de la empresa privada y ahora vienen por más dejándonos sin futuro. Cuando joven, fue una maestra quien me enseñó que el camino al infierno está empedrado de buenas intenciones. En el caso de las escuelas, necesitamos un cambio de visión, pero este cambio debe tomar en cuenta sacar a la empresa y el ánimo de lucro de la ecuación educativa y debe venir de abajo hacia arriba. No permitiremos que los políticos  acaben por castrar el futuro del país. Nos vamos a defender.

Source link

Canyon de Chelly Sketches
Uisge beatha…”Wasser des Lebens” und das schöne …